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11 del 11 (noviembre): se marcha por el derecho a la salud mental

Detalle del afiche de la 9na Marcha por el Derecho a la Salud Mental

Salimos de nuevo, las discas y los discas a movilizarnos en la Marcha por el Derecho a la Salud Mental. Ya son 9 años de esta marcha. El primer año fue en el 2014. Algunos y algunas estuvimos en esa marcha. Y en la segunda ya nos sumamos al colectivo organizador. Desde ese año, el 2015 hemos participado siempre, en la organización y marchando.

En estos 9 años tuvimos tres banderas. La primera que se perdió. Muy linda, era. La segunda que también se perdió cuando fue la pandemia y hace poco la encontramos. Y la tercera que hicimos el año pasado, porque no aparecía la segunda. Esta última no se perdió todavía. Así que ahora tenemos dos banderas.

Salimos de nuevo, las discas y los discas a marchar con un montón de gente y organizaciones. Nos encontramos con gente que son compañeras y compañeros nuestros. Algunos son profesionales, otros son familiares, también muchos estudiantes, o gente suelta también van, y muchos son usuarios, o locos, o discas como nos gusta a nosotros y nosotras. Pero ahí en realidad, además de lo que cada uno y cada una es, ahí somos todos compañeros y compañeras.

Mesa de Trabajo en Discapacidad y DDHH en la 8va Marcha por el Derecho a la Salud Mental
Se ve una bandera con el logo y nombre de la Mesa de Trabajo en Discapacidad y DDHH, y la frase “Nada sobre Nosotres sin Nosotres” Junto a la bandera posan algunos integrantes de la Mesa. Todo en la 8va Marcha por el Derecho a la Salud Mental

Salimos a reclamar y queremos que nos vean reclamar. Que todo el mundo vea que no nos quedamos en nuestras casas. A pesar de todo el trabajo que significa ir. A pesar de las barreras.

Y reclamamos porque se cumpla con la Ley Nacional de Salud Mental. Que ya tiene 12 años y sigue sin implementarse. Y esa es la prioridad. Ahora todo el mundo dice que la salud mental es prioridad, y que desde la pandemia hay más problemas de salud mental en la población y que hay que atender, y un poco es verdad. Pero antes de la pandemia también era prioridad. No sólo la pandemia puede afectar la salud mental. También la crisis económica, la falta de trabajo, o la discriminación. Sobre todo lo que afecta es la desigualdad y la falta de derechos.

La falta de derechos afecta a la salud mental. Por eso, la Ley nacional de Salud Mental habla de derechos. Es una ley de derechos humanos. Por eso es prioridad. Y no se aplica porque no se destina presupuesto que debería destinarse. Porque no se crean los “dispositivos sustitutivos”, como le dicen a las casas de medio camino, a la incorporación de la salud mental en todos los centros de salud barriales, a los centros de formación laboral, a las salas de salud mental integrados en los hospitales generales, etc. Todos esos “dispositivos sustitutivos” se deben abrir para cerrar lo que hace rato deberían haberse cerrado: los hospitales monovalentes, que es como le dicen a los neuros, a los manicomios.

Y hacer toda esa movida en toda la provincia y en el país, significa poner presupuesto, que hoy no se pone. Y además hacer políticas para que las personas con discapacidad psicosocial (y en general las personas con discapacidad) tengan trabajo, puedan ir a la escuela con el resto de los y las estudiantes, para que haya más accesibilidad en todos lados, en los propios hospitales, por ejemplo.

Marchamos para que no se vulneren más los derechos de las personas con discapacidad

En el documento de la Marcha hay un párrafo que dice: “Las personas con discapacidad padecen constantes procesos de vulnerabilización de sus derechos. Un sistema prestacional que es perverso, viciado, inabarcable, fundamentalmente intitucionalizante, excluyente y mercantilizado que genera interminables dificultades en la vida cotidiana de muchas personas con discapacidad. Un sistema que genera relaciones de dependencia, que institucionaliza, homogeiniza y violenta. Marchamos porque seguimos sosteniendo Nada sobre nosotres sin nosotres.”

Este párrafo es muy importante. Habla que las personas con discapacidad tienen muchas vulneraciones de derechos, y especialmente porque el sistema de prestaciones está basado en el modelo médico rehabilitador, y hay que cambiarlo. Hoy muchas de las prestaciones que aparecen en este sistema no apuntan a la inclusión, a generar apoyos para que las personas con discapacidad puedan manejarse con más libertad, tener sus proyectos, y tomar decisiones. También ha generado que muchas personas, instituciones, o empresas que dan servicios a personas con discapacidad cuando se manifiestan para que las obras sociales les paguen o les aumenten, digan que hablan “en nombre de las personas con discapacidad”. Ese poder también vulnera los derechos de las personas con discapacidad.

La imagen muestra distintas páginas del documento
La imagen muestra distintas páginas del documento

La Ley Nacional de Salud Mental está muy relacionada con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Está inspirada en la convención. Y por eso, avanzar en la aplicación de la Ley de Salud Mental, nos ayuda también a implementar muchos de los derechos que están en la convención.

Aquí podés encontrar visitar la página de la Marcha por el derecho a la salud mental.

Descargá el documento de la 9º Marcha: versión en pdf con imágenes aquí. Versión en texto plano aquí.

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